Autorretrato de la arquitecta Andrea Ullauri

Andrea Ullauri

¿Has escuchado que al cine se lo llama «séptimo arte»? ¿Sabes por qué? Hay varias respuestas a esta pregunta, una de las más extendidas es que el cine agrupa las seis artes clásicas conocidas antes del debut de los hermanos Lumière. Los conceptos y clasificaciones de arte han cambiado desde Carlo Magno hasta Hegel, según la región, la época, los acontecimientos históricos y la evolución del pensamiento, lo que nos lleva hasta Ricciotto Canudo, quien en 1911 acuñó la frase que hoy nos encuentra, en su obra Manifiesto de las Siete Artes, quedando la clasificación de las artes, de la siguiente manera:

  1. Arquitectura
  2. Escultura
  3. Pintura
  4. Música
  5. Literatura y poesía
  6. Danza
  7. Cine

Decidí escribir sobre cine en la sección de personajes porque se acerca la entrega de los Academy Awards, más conocidos como los Premios Oscar así que, aprovechando el mes de la mujer, les traigo una serie de testimonios de mujeres que comunican a través de diferentes artes.

Andrea Ullauri

Autorretrato de la arquitecta Andrea Ullauri
Arquitecta Andrea Ullauri

Es una arquitecta que desde niña supo que le gustaba el arte. Explotando su creatividad y utilizando objetos comunes como tapas de jarabe, diseñaba y ejecutaba sus propias casas de muñecas, con todas las comodidades que una Barbie de 30 centímetros pudiera necesitar.

Históricamente, la arquitectura y la ingeniería han sido consideradas profesiones masculinas, sin embargo, Andrea enfrentó las dificultades de la tradición y con esfuerzo transformó su sueño en su profesión. Hoy disfruta de las remodelaciones, adecuando los espacios que interviene, transformando cada dificultad en un desafío.

Comunicar a través de la arquitectura

«Cuando construyo algo nuevo es cumplir un sueño, un anhelo, saber que aporté para que una familia tenga un techo me emociona.»

Emisor, mensaje, receptor y retroalimentación, ese es, en resumen, el proceso de la comunicación y la arquitecta Ullauri cumple con él a cabalidad, veamos: «Cuando voy a realizar un trabajo converso mucho con los clientes. Los voy conociendo para saber sus gustos, como siempre digo, uno es psicólogo en el caso de las familias, nadie quiere lo mismo, pero ahí está el reto, unir todo para que sea un espacio lleno de armonía.»

Andrea Ullauri joven

Su rostro y su voz resaltan su juventud, lo que ha generado algunos inconvenientes, porque la gente no sale de su asombro al escuchar que ella completó su formación como arquitecta y por lo tanto tiene los conocimientos suficientes para cumplir con los objetivos que la empresa requiere. Nos cuenta que en su primer trabajo, tras finalizar sus estudios universitarios, fue residente de una obra grande en la que tuvo a su cargo a 80 hombres y hubo momentos donde los trabajadores no querían obedecer las directrices, ya que era una mujer joven «muchas veces me mandaban a mi casa» nos dice Andrea.

Llena de amor a su profesión y con la certeza de haber elegido la carrera ideal para cumplir sus metas, se armó de coraje y haciendo uso de comunicación asertiva, se enfrentó a las rezongas y amenazas de personas que aún no se adaptan al cambio de paradigma y que piensan que una mujer solo puede (o debe) estar sonriendo detrás de un escritorio. Esta experiencia fue una escuela para ella, pues al entregar la obra se había demostrado a sí misma que era una mujer capaz. Ella no solo pudo comunicarse con los demás, sino que aprendió a graduar la firmeza con la que transmite sus mensajes, escuchando su propia voz, lo que puede resultar un proceso intimidante, pero nunca se rindió.

«No nací con corona, así que todo lo que hago es por mi cuenta, mi propio esfuerzo y, si me cierran una puerta, pues golpeo otra

Andrea en USA
Andrea, Brooklyn Bridge

Hoy se muestra agradecida con sus clientes, por cada oportunidad laboral brindada, por su confianza y apoyo; ellos se han convertido en grandes amigos.

La arquitecta Andrea Ullauri recomienda su profesión a mujeres y hombres que gusten del arte, el trabajo duro y la adrenalina. «La Arquitectura es hermosa, sabemos de todo hasta del cuerpo humano ya que las medidas de las áreas dependen de nuestra antropometría», menciona.

Su recomendación cinematográfica es Breakfast at Tiffany´s (desayuno con diamantes), porque «me transporta a la Nueva York de los años 50 está llena de arte, hay edificaciones que para su época fueron un reto y actualmente observarlos me llena de emoción. Muy a aparte de la trama que es romántica me enfoco más en el arte, no lo sé a dónde voy observo más los detalles.»

Productora audiovisual, que creció en publicidad y terminó haciendo comunicación política. Bebo café, acaricio gatos y escribo cosas.

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